Al inicio, puede haber muchas emociones. Hablar de ellas es fundamental para poder seguir adelante.
Entender el Diagnóstico: ¿Qué significa realmente este diagnóstico discapacidad intelectual y/o física y otros trastornos de neurodesarrollo? ¿Cómo nos afecta como familia? ¿Qué nos han dicho los médicos que no entendemos del todo? No hay preguntas tontas, y es válido buscar respuestas hasta que se sientan tranquilos.
Aceptar y Adaptar: ¿Cómo nos estamos sintiendo con esta nueva realidad? ¿Qué miedos o esperanzas tenemos para el futuro? Hablar de estas emociones ayuda a que todos se sientan apoyados.
Recuerda siempre que el amor y la dedicación son tu mejor guía.

