Entender el Diagnóstico

Para Fundación Fénix Chile, ¿Qué significa realmente el diagnóstico discapacidad intelectual y/o física y otros trastornos de neurodesarrollo? Es una pregunta muy importante y valiente. Entender un diagnóstico es el primer paso para poder acompañar de la mejor manera a un ser querido.

Cuando te enfrentas a una etiqueta como discapacidad intelectual, física o un trastorno del neurodesarrollo, es natural que surjan miedos e incertidumbre. Pero es crucial saber que el diagnóstico no define a tu ser querido.

Imagina el diagnóstico como un mapa detallado. No te dice quién es tu ser querido, sino que te ayuda a entender cómo funciona su mente o su cuerpo de una manera única. Te muestra los caminos que son más sencillos para él y los que pueden requerir más apoyo o una forma diferente de abordarlos

¿Qué significa realmente cada término?

Discapacidad Intelectual: Significa que el cerebro procesa la información y aprende de una manera distinta y a un ritmo diferente. Esto afecta cómo se resuelven problemas, se razonan y se aprenden habilidades para la vida diaria.

  • Discapacidad Física: Se refiere a una diferencia en la forma en que el cuerpo se mueve o funciona. Esto puede afectar la movilidad, la coordinación o la capacidad para realizar ciertas tareas físicas.
  • Trastornos del Neurodesarrollo: Son diferencias en la forma en que el cerebro se desarrolla. Esto puede impactar la forma de comunicarse, la capacidad de atención, el comportamiento social o el control de las emociones. Un ejemplo muy conocido es el Trastorno del Espectro Autista.

El verdadero valor del diagnóstico.

El verdadero valor de este «mapa» es que te da el conocimiento para:

  • Encontrar las terapias y apoyos adecuados.
  • Mejorar la comunicación y la conexión con tu ser querido.
  • Crear un entorno que lo ayude a sentirse seguro, capaz y feliz.

En resumen, el diagnóstico es una herramienta valiosa que te abre las puertas para dar el apoyo que realmente se necesita, no una etiqueta que cierra caminos. Te permite ver a la persona más allá de su condición, enfocándote en sus fortalezas y en todo el potencial que tiene para florecer.